Santa Cruz ::
Si nos encontramos en un proceso de Reforma Constitucional y funcionando la Asamblea Constituyente, no existen propuestas sediciosas.
El Proyecto de Estatuto presentado el 2 de julio, es una respuesta a la absoluta incongruencia del Gobierno sobre el tema de las Autonomías Departamentales. El Gobierno se equivocó desde el inicio sobre este tema.
El Proyecto de Estatuto ofrece una propuesta que tendría que haber realizado el Estado Boliviano, que contenga las materias básicas para un Estatuto Departamental desde la visión nacional. Como el Gobierno, el Congreso Nacional y aparentemente la mayoría de la Asamblea Constituyente, más allá de los discursos, no creen en la Autonomía Departamental, se dejaron ganar la iniciativa.
Los voceros gubernamentales, en este tema, actúan como si fueran oposición. Repiten todo el tiempo lo que no se puede, porque no se han puesto de acuerdo sobre lo que sí se necesita, se pide y se ha votado ya, en un Referéndum.
La propuesta de Regiones Autónomas llevada adelante por el Presidente Morales, fue un globo de ensayo para debilitar la propuesta de las Autonomías Departamentales. Está claro que el camino no era por ahí.
En un periodo de libertad y debate público como el que existe en este momento, no sólo es necesario, es deseable y hay que alentarlo, el que la ciudadanía se exprese con la mayor amplitud sobre todos los temas de su circunstancia cotidiana y sobre su futuro. Si no es ahora, ¿cuándo?
El debate sobre las ideas y el esclarecimiento de las diferencias, generan procesos de reconocimiento del Otro, búsqueda de complementariedad y acuerdos civilizados para vivir en democracia. No es admisible la descalificación de las ideas en procesos democráticos.
El Proyecto de Estatuto Autonómico, es el resultado de una visión parcial, de un Departamento y de una parte de los miembros de ese Departamento. Atribuirle un carácter distinto, es asignarle la calidad de una verdad de fe, incongruente en democracia. No todos los que vivimos en Santa Cruz estamos de acuerdo con todo lo que se dice en el Proyecto, ni el Gobierno tiene que cometer la agresión simplista de homogenizarnos. Quién plantea el respeto al pluralismo, no puede cometer el mismo error. La novedad es que ahora hay un Proyecto, y el debate será sobre él. Ese será su mérito.
Uno de los puntos de solución a las confrontaciones bolivianas, es el de las Autonomías Departamentales. Desconocerlo, es equivocar el escenario de debate. ¿Cuáles son los puntos a debatir sobre las Autonomías Departamentales?, ese es el escenario.
Sería lógico, que los proponentes del Proyecto, lo presenten y lo defiendan en la Asamblea Constituyente. Es el espacio privilegiado en este momento.
He leído el Proyecto de Estatuto. Encuentro cuatro fechas distintas. El 13 de octubre 2006, en la carátula. El 6 de enero 2007 en la Presentación. Agosto 2005 en el informe. Y nuevamente, al final de la propuesta, el 13 de octubre 2006. No existe el 2 de Julio de 2007, como fecha de referencia. Lo que se ha hecho, es presentar un proyecto redactado para un escenario distinto, cuando se planteaba el debate desde Santa Cruz y no había Asamblea Constituyente. El escenario ha cambiado. Un ajuste en el fondo y en la forma, ayudaría a superar algunas incongruencias de redacción en algunos artículos, que son excluyentes y que no pasaron el tamiz del ajuste a la realidad boliviana. Y permitiría el equilibrio para discutir ideas y no verdades de fe.
El Proyecto de Estatuto ha sido redactado para y desde el Departamento de Santa Cruz; las materias que se incorporan, cercanas a una Constitución Política del Estado, plantean dificultades a la hora de servir de referencia a otros Departamentos. Para que sea válida la frase que se incorpora en el Informe que dice: "Este documento puede servir también como referencia para la elaboración de los estatutos autonómicos de otros departamentos de Bolivia, adaptando su contenido a cada realidad departamental.", habría que darle otra redacción. Ese el esfuerzo que se está haciendo desde Santa Cruz: visión nacional e inclusión.
Algunos Artículos, en mi criterio, son francamente inadmisibles y no se conduelen ni con el discurso ni con la posición oficial de las autoridades del Departamento. Menos, con la posición de ciudadanos demócratas que vivimos aquí, que apostamos por la integración de la República y no coincidimos con ninguna manifestación de fuerza, de violencia o de prepotencia, venga de donde venga. Transcribo textualmente alguno de ellos, para la lectura crítica del que desee emitir su propio criterio.
"Artículo 1º Santa Cruz se constituye en Departamento Autónomo, como expresión de su nacionalidad, identidad histórica y en ejercicio del derecho de autogobierno que la Constitución reconoce a los departamentos bolivianos."
"Artículo 5. Ciudadanía: 2. A los efectos del presente Estatuto, tienen la condición política de cruceños todos los ciudadanos bolivianos que tengan o adquieran residencia administrativa en cualquier municipio del departamento de Santa Cruz."
"Artículo 7. Normas autonómicas: 2. Las normas que integran el régimen autonómico de Santa Cruz tendrán eficacia personal y serán de aplicación a todos los que ostenten la residencia cruceña, independientemente del lugar de su radicatoria, a excepción hecha de aquellas disposiciones a las que legalmente se les atribuya eficacia territorial."
"Artículo 8 22. Regular la migración interna, en lo que respecta a los movimientos migratorios masivos intradepartamentales."
"Artículo 24. Jurisdicción y competencias.- En las materias de competencia exclusiva de los departamentos establecidas por la Constitución y las leyes, el derecho del Departamento de Santa Cruz es el aplicable en su territorio, con preferencia a cualquier otro. En efecto de derecho propio será de aplicación supletoria el Derecho Estatal."
Esta trascripción no agota las materias, pero establece algunas que facilitarían el debate.
La relación entre los Gobiernos Municipales y el Gobierno Departamental, por ejemplo, no corresponde al avance boliviano de la Participación Popular. Las Autoridades Municipales que han firmado el Proyecto, tendrían que proponer una revisión a fondo para ser coherentes con su trabajo cotidiano.
La misma situación acarrea el tema Indígena, que es la otra matriz que no puede ser desconocida y debe dársele el tratamiento equilibrado. Esta es la oportunidad de acercar visiones en el marco democrático, fuera de posiciones excluyentes y racistas.
Quienes queremos hacer país y pensamos en una Bolivia que plantee un SI al debate de ideas, a la justicia, a la inclusión, a la soberanía y el respeto a la diferencia, asumimos nuestro espacio. Este es uno de ellos.
Voto por Bolivia.
|